Nació, llegó.
Nació. Llegó. Y con él, todo.
Sobre un bastidor de plástico — lo cotidiano elevado a sagrado — nace el Misterio. Sencillo y rotundo, como siempre fue.
Las figuras están modeladas con páginas de Juntapalabras, poemas desde el interior, un libro cuyas palabras ahora sostienen, literalmente, la escena del Nacimiento. La poesía hecha materia.
A su alrededor, la naturaleza despliega su ingenio:
✦ Cascabillos — caperuzas de bellota — convertidos en pilas de agua bendita
✦ Piedra volcánica del Etna, negra y ardiente, memoria de la tierra en movimiento
✦ Conchas del Cantábrico, pulidas por el mar del norte
✦ Hojas y semillas recogidas a mano
✦ Cuarzo, transparente y eterno
Una pieza que nació de la escucha. De mirar lo pequeño y ver en ello algo grande. De entender que lo sagrado no necesita grandiosidad — solo atención.
Nace todos los días.