Alas y mar
Lo que el mar une, el viento lo eleva
Una madera de deriva — viajera sin destino, moldeada por las olas y el tiempo — se convierte en mástil. Y en su cúspide, algo que la naturaleza misma ha creado: una paloma imaginaria formada por conchas que el mar fue pegando, una a una, como si supiera lo que estaba haciendo.
No hay artificio. Solo la sabiduría silenciosa del océano.
A sus pies, en su cuna, el Niño. Una figura de resina delicada y serena, arropada por todo lo que la tierra y el cielo ofrecen:
✦ Nubes de microfibra suaves como el primer aliento
✦ Lana de oveja natural, cálida y protectora
✦ Granito firme como la fe
✦ Flores de estaño forjadas a mano
✦ Arpillera rústica y honesta
✦ Pétalo de flor seco, frágil y eterno
Una pieza que mira hacia arriba. Que recuerda que hay algo más allá de lo que vemos. Que las alas y el mar siempre han sabido el camino.
Nace todos los días.