Nace pobre
Lo más sencillo puede ser lo más sagrado
Un material casi de saco. Rugoso, humilde, sin pretensiones. Arpillera.
Un doblez por aquí, otro por allá. Con esas curvas y esos pliegues, sujeta a un armazón interno de simples palos, la arpillera toma vida y se convierte en Niño, Virgen y San José. Sin pintura. Sin adornos. Solo la tela y la forma, y en ellas, todo el Misterio.
La base cuenta su propia historia: cartón pluma cubierto de ceniza de Cumbre Vieja de La Palma — tierra nacida del fuego en 2021 — sobre la que crece un paisaje de Cantabria y Castilla:
✦ Corteza seca de tajinaste palmero, planta emblema de La Palma
✦ Flores y cardo azul silvestres
✦ Amatista y turmalina, minerales de protección y espiritualidad
✦ Maderas de Berrueces, Virgen del Mar y Liencres — tres lugares, tres memorias
✦ Regaliz de palo y trigo en la cuna, dulzura y sustento
Nació pobre. Sin palacio, sin riqueza, sin más que lo esencial. Y en esa pobreza estaba toda la riqueza del mundo.
Nace todos los días.