Historia viva
Millones de años mirando el mismo Misterio
Antes de que existiera Belén, antes de que existiera el hombre, ya existía el amonite. Este fósil procedente de Marruecos — conseguido gracias al experto Marc Rue — lleva grabada en su espiral perfecta la memoria de millones de años de vida en la Tierra.
Ahora ese tiempo infinito rodea al Niño que nace. La historia más larga del mundo, testigo de la historia más importante.
El suelo de esta pieza es un mapa del mundo conocido y querido:
✦ Arenas de Berrueces, del corazón de Castilla
✦ Arena del desierto de Abu Simbel (Egipto), donde los faraones miraban al sol
✦ Ceniza de Cumbre Vieja (La Palma), tierra nacida del fuego
Y sobre él, un universo de materiales:
✦ Obsidiana de Estados Unidos, vidrio volcánico negro y cortante
✦ Cuarzo blanco y mica de oro
✦ Algas de El Sardinero y Oyambre
✦ Elementos naturales del Saja y Berrueces
✦ Maderas de deriva y de Medina de Rioseco
✦ Piedra de Guiza y El Cairo
✦ Conchas del Cantábrico
Las figuras del Niño, la Virgen y San José están modeladas en páginas del Nuevo Catecismo — la fe hecha materia, la palabra hecha cuerpo.
Una pieza para quien entiende que nacer es el acto más antiguo y más nuevo del mundo.
Nace todos los días.