Encadenados por amor
Un hallazgo que se convierte en obra
Todo comienza junto al arroyo del Monte, en Berrueces. Entre la hierba y el barro, una cadena de motosierra oxidada espera en silencio. Rígida, inerte, olvidada... hasta que unas manos la encuentran y deciden escuchar lo que tiene que decir.
Con paciencia y mimo, esa cadena ha sido articulada pieza a pieza hasta dar forma a una silueta única: una Virgen con el Niño, serena y poderosa, nacida del hierro y del tiempo. Un aro la enmarca. Finas líneas de estaño con toques dorados la adornan como si fueran rayos de luz.
A su lado, una larga cuchara — también marcada por el óxido dorado del paso del tiempo — hace las veces de bastón de un San José ausente, presente en espíritu. La cuchara se incrusta en una yesca del Canal de Castilla, ese canal que lleva siglos uniendo tierras y gentes.
La base es un abrazo de materiales recogidos con amor:
✦ Maderas de Berrueces y Medina de Rioseco
✦ Piedras de la garganta del Híjar y Berrueces
✦ Pétalos de rosa secos
✦ Algas y arenas de Rioseco y El Sardinero
Cada elemento tiene su historia. Juntos, cuentan la nuestra.