Tronco de vida
Por fuera, flores. Por dentro, el Misterio.
Una caja de madera — de esas que guardan cosas importantes — se abre y se transforma en nacimiento. No hay nada añadido que sobre. Todo tiene nombre, origen y razón de estar.
El Niño, la Virgen y San José — figuras de papel y estaño — descansan al amparo de un tronco de vid de Torremontalbo (La Rioja), con toda la memoria de la tierra que lo crió. Bajo él, un frasco de cristal de perfume lleno de pétalos de rosa sostiene el conjunto como si fuera un altar pequeño y íntimo.
Los materiales llegan de lugares con nombre propio:
✦ Cardos azules de Palombera
✦ Flor de cardo de Berrueces
✦ Frutos de serbal
✦ Diversos minerales
✦ Arena
La caja, que fue envoltorio, se convierte en escenario. Lo que parecía cerrado se abre. Lo que parecía ordinario se vuelve sagrado.
Nace todos los días.