Pura naturaleza
Cuando la madera y la piedra deciden ser una sola cosa
En la orilla de El Sardinero, el mar trabaja sin descanso: pule, moldea, une. De ese mismo proceso nace esta pieza: un tronco de madera fusionado con piedras hasta que ya no se sabe dónde termina uno y empieza la otra. Son uno. Como siempre debieron ser.
Sobre esa base que la naturaleza misma ha esculpido, el Niño llega al mundo acompañado de figuras modeladas en papel y aluminio, ligeras y eternas a la vez. Una pequeña medalla de la Virgen vela por todos desde su rincón.
A su alrededor, un jardín de texturas y colores que huele a costa, a campo, a tierra viva:
✦ Cardo azul silvestre
✦ Flores secas
✦ Algas y arenas de El Sardinero
✦ Algodón y pelusa de chopo
✦ Mica, epidota y malaquita
Piedras semipreciosas que guardan la energía de la tierra. Minerales que llevan millones de años formándose para llegar, al fin, a este pesebre.
Pura naturaleza. Puro misterio. Nace todos los días.