Bebida pura
Lo que parece una botella esconde el mayor de los misterios
Una antigua botella de metal que publicita Santander — objeto cotidiano, recuerdo de otra época — se abre para revelar algo que ningún líquido podría ofrecer: vida. Luz. El Niño que nace.
Lo que fue recipiente de bebida se convierte en hogar sagrado. Un pesebre inesperado, íntimo, que invita a mirar dos veces y descubrir que lo extraordinario siempre se esconde en lo ordinario.
En su interior, figuras modeladas a mano en papel de periódico, frágiles y eternas a la vez. A su alrededor, un mundo de texturas y destellos:
✦ Efecto nieve que detiene el tiempo
✦ Turmalina, piedra de protección y energía
✦ Purpurina que capta la luz como estrellas pequeñas
✦ Pétalo de rosa seco
✦ Maderas y conchas naturales
✦ Ostra del Cantábrico
Una bebida para el alma. Pura, como su nombre indica.
Nace todos los días.